La llegada a Arica (Chile, límite con Perú) fue realmente emocionante... Bruno hacía mil años que no se veia con su prima y su sobrinito (bueno, en realidad no lo conocía), que como nos habían anticipado, esperaban ansiosos nuestra visita. Largas charlas, mates, risas, fernet... mates... (había pasado bastante tiempo desde la última vez que alguien le había cebado un mate), jugar con el pibe, sacarlo a pasear, etc.
A Arica llegamos para quedarnos, le propusimos la idea de buscar un trabajo para juntarnos unos pesos luego de que nos exprese su intención de que nos quedemos mucho tiempo. Y asi fue, buscamos sin mucho éxito en algunos avisos del diario, pero no había desesperación y no había nada interesante, hasta que charlando y charlando se nos ocurrió la solución:
Esta chica trabaja leyendo el tarot en una galería del centro. Resulta, que su local lo tiene dividido en dos, y en la segunda parte, anteriormente funcionaba una cafetería, que también era de ella. Con muy poca inversion logramos ponerla nuevamente en funcionamiento, preparamos todo para atender a la gente que pasaba por ahi, a la gente que espera atenderse, y gente de negocios aledaños. Luego tuvimos que extendernos, nos preparamos unas bandejas y salimos a ofrecer a la gente de otras galerias. Realmente, al principio costó un poco, pero charlando con la gente, y atendiendo y preparando las cosas cada vez un poquito mejor, logramos hacernos de una clientela interesante, al punto que en un momento ya no dabamos a basto.
Nuestros productos: café, cappucchino, café vainilla y café cacao (mocca); té, manzanilla, naranja, manzana canela, té con canela, mate cocido; sandwichs de pollo (ave mayo), de quesillo (un queso medio asqueroso que no tiene sal... bueno, a Bruno le gustaba), de jamón, de queso amarillo, aceitunas, palta, y las grandes innovaciones: capresse (queso tomate y albahaca) y queso tomate y orégano. El secreto era que, como pasabamos vendiendo desayuno a las 11 de la mañana y algo que en chile se llama "once" (que es una cena temprana y despues no comen mas nada hasta acostarse) entre las 6 de la tarde y las 9 de la noche, en la primera pasada haciamos encargues para la tarde, y a cada uno le preparabamos lo que nos pida (quesillo con tomate, por ejemplo, o quesillo con aceituna) . En la bandeja entraban los vasos, los sandwichs, te, cafe y llevabamos termos con agua caliente.
Entre nosotros no teniamos, por supuesto los mismos clientes, atendiamos a galerías diferentes... ademas, tampoco teníamos los mismos precios, porque al principio nos equivocabamos mucho, y despues, cada cual respetó los precios iniciales que había puesto. En fin, a Nacho le dio la sensación de que la gente nos compraba, ademas de porque nuestro producto mas o menos era bueno, por el hecho de que charlando con la gente nos fuimos haciendo conocidos y como que nos querían ayudar con el proyecto del viaje. Bruno tenía sus clientes fijos, pero a veces otros no lo esperaban y le compraban a otros vendedores... es que nuestros clientes eran muy distintos, nacho vendia en galerías y el Colo en ferias de ropa y zapatillas. Siempre tratabamos de cumplir con la gente, llevar el pedido en tiempo y forma, tener siempre agua caliente, y hacer chistes, reirnos, y tener una sonrisa en la cara... como siempre.
La gente en chile, y sobre todo nuestros clientes y amigos, nos trataron muy bien, nos despedimos, y siempre nos esperan (o eso creemos).
El negocio iba mas que bien, bueno, hicimos que vaya bien, trabajabamos de 8:30 a 16 hs y de 17 a 21:30 (haciamos todo: compras, organización, limpieza, ventas, armabamos los sandwichs, etc).
No por eso dejábamos de divertirnos, los asados de chancho (mas barato que la vaca), los chorizos especiales y los pollos salian varias veces por semana, fernecitos, cerves, varias salidas a boliches y bares de estudiantes nos mantenian el espíritu para seguir trabajando.
Luego de eso, nuestra recaudación nos sirvió para vivir, colaborar con gastos de la casa, y ahorrar para seguir.
Lo último, justo despues de dejar de trabajar, un hombre alquiló el local para seguir con el negocio, ya que le habían dicho que habia dos argentinos que "vendían harto".
Ni bien llegamos a Arica, le hicimos saber a la prima (que también es enfermera), que Bruno tenia unos granos extraños en su tobillo derecho y en la cabeza. No sabiamos bien qué era, en Brasil nos había dicho un médico que lo atendió que podía ser una reacción alérgica (para ese entonces el Colo tenía como 40 picaduras inflamadas, todas desaparecieron y esas dos quedaron). Ya había pasado bastante tiempo desde ahi, y empezabamos a preocuparnos en serio. Las picaduras segregaban algo como un suero, no era pus ni sangre, era transparente, y había días que sentía pinchazos en la herida.
Rápidamente hicimos un análisis de sangre, y en la puerta, un conocido, llamado Javier, que tenia pocos dientes, muchos tatuajes y un aspecto poco higiénico, dijo: "seguro que es el gusano barrenador, eso te lo sacan y ya está".
El doctor dijo que drenemos la herida para sacar el líquido, y esa misma noche empezamos con la operación: Apretamos, apretamos y apretamos, siempre con alcohol, algodon, gasa, etc. De repente, algo asomó... Bruno no veia, era en la cabeza. La prima y Nacho no podían creer lo que veían, y además, no hacian ningún comentario para no asustar a Bruno. Lo que asomaba era algo extraño, como una colita, hasta que de repente saltó, con jugo y sangre, un gusano (o una especie de larva) de unos 15 mm de largo y 7 mm de diámetro mayor. Era tan alucinante como aterrador, ademas se suponía que en el tobillo tenia otro, o mejor dicho... ¿cuántos eran?
Revolución en la casa, sacamos el otro e inmediatamente los ibamos poniendo en frascos, con alcohol (que luego fueron al laboratorio). Nos instruimos en internet: Resulta que se trataba de una MIASIS CUTÁNEA, generada por el "gusano del ganado" o "gusano barrenador" . Éste gusano, lo pone una mosca en heridas abiertas. Lo mas sorprendente, es que esta larva segrega una especie de antibiótico, por lo cual, la herida no se infecta y el cuerpo no la rechaza.
Al otro dia comenzaron las visitas a los médicos, cirujías menores, ecotomografías, medicación, controles, etc. Assist Card se ocupó de todos los gastos.
Todo resultó bien, tres consultas a diferentes médicos, el último un especialista del tema nos transmitió tranquilidad.
Finalmente, Javier, aquel hombre tan extraño, resultó ser un sabio, era ingeniero mecánico, conocía casi todo el mundo, habia trabajado entre otros lugares en África y en Brasil (sitios donde es común la esta miasis), y ahora estaba hinchado las bolas y también leia el tarot.
Durante nuestra estadía en Arica hicimos algunas visitas a lugares interesantes: Valle de Azapa, donde están las momias mas antiguas del mundo; recorrimos las playas (Arica tiene un clima excelente, se la llama "la ciudad de la eterna primavera", todos los dias 20 grados y a la noche fresquito, como para descansar dignamente); visitamos el Morro, donde se desató la guerra del pacífico entre Perú y Chile y tiene museos y una vista muy buena; fuimos a Tacna (Perú), donde la gente va a comprar ropa, comer, y pasear (es una ciudad muy linda)... Además de comer... nosotros hicimos dos compras fundamentales: El trípode para la cámara de fotos y unos largavistas.
A Arica llegamos para quedarnos, le propusimos la idea de buscar un trabajo para juntarnos unos pesos luego de que nos exprese su intención de que nos quedemos mucho tiempo. Y asi fue, buscamos sin mucho éxito en algunos avisos del diario, pero no había desesperación y no había nada interesante, hasta que charlando y charlando se nos ocurrió la solución:
Esta chica trabaja leyendo el tarot en una galería del centro. Resulta, que su local lo tiene dividido en dos, y en la segunda parte, anteriormente funcionaba una cafetería, que también era de ella. Con muy poca inversion logramos ponerla nuevamente en funcionamiento, preparamos todo para atender a la gente que pasaba por ahi, a la gente que espera atenderse, y gente de negocios aledaños. Luego tuvimos que extendernos, nos preparamos unas bandejas y salimos a ofrecer a la gente de otras galerias. Realmente, al principio costó un poco, pero charlando con la gente, y atendiendo y preparando las cosas cada vez un poquito mejor, logramos hacernos de una clientela interesante, al punto que en un momento ya no dabamos a basto.
Nuestros productos: café, cappucchino, café vainilla y café cacao (mocca); té, manzanilla, naranja, manzana canela, té con canela, mate cocido; sandwichs de pollo (ave mayo), de quesillo (un queso medio asqueroso que no tiene sal... bueno, a Bruno le gustaba), de jamón, de queso amarillo, aceitunas, palta, y las grandes innovaciones: capresse (queso tomate y albahaca) y queso tomate y orégano. El secreto era que, como pasabamos vendiendo desayuno a las 11 de la mañana y algo que en chile se llama "once" (que es una cena temprana y despues no comen mas nada hasta acostarse) entre las 6 de la tarde y las 9 de la noche, en la primera pasada haciamos encargues para la tarde, y a cada uno le preparabamos lo que nos pida (quesillo con tomate, por ejemplo, o quesillo con aceituna) . En la bandeja entraban los vasos, los sandwichs, te, cafe y llevabamos termos con agua caliente.
Entre nosotros no teniamos, por supuesto los mismos clientes, atendiamos a galerías diferentes... ademas, tampoco teníamos los mismos precios, porque al principio nos equivocabamos mucho, y despues, cada cual respetó los precios iniciales que había puesto. En fin, a Nacho le dio la sensación de que la gente nos compraba, ademas de porque nuestro producto mas o menos era bueno, por el hecho de que charlando con la gente nos fuimos haciendo conocidos y como que nos querían ayudar con el proyecto del viaje. Bruno tenía sus clientes fijos, pero a veces otros no lo esperaban y le compraban a otros vendedores... es que nuestros clientes eran muy distintos, nacho vendia en galerías y el Colo en ferias de ropa y zapatillas. Siempre tratabamos de cumplir con la gente, llevar el pedido en tiempo y forma, tener siempre agua caliente, y hacer chistes, reirnos, y tener una sonrisa en la cara... como siempre.
La gente en chile, y sobre todo nuestros clientes y amigos, nos trataron muy bien, nos despedimos, y siempre nos esperan (o eso creemos).
El negocio iba mas que bien, bueno, hicimos que vaya bien, trabajabamos de 8:30 a 16 hs y de 17 a 21:30 (haciamos todo: compras, organización, limpieza, ventas, armabamos los sandwichs, etc).
No por eso dejábamos de divertirnos, los asados de chancho (mas barato que la vaca), los chorizos especiales y los pollos salian varias veces por semana, fernecitos, cerves, varias salidas a boliches y bares de estudiantes nos mantenian el espíritu para seguir trabajando.
Luego de eso, nuestra recaudación nos sirvió para vivir, colaborar con gastos de la casa, y ahorrar para seguir.
Lo último, justo despues de dejar de trabajar, un hombre alquiló el local para seguir con el negocio, ya que le habían dicho que habia dos argentinos que "vendían harto".
Ni bien llegamos a Arica, le hicimos saber a la prima (que también es enfermera), que Bruno tenia unos granos extraños en su tobillo derecho y en la cabeza. No sabiamos bien qué era, en Brasil nos había dicho un médico que lo atendió que podía ser una reacción alérgica (para ese entonces el Colo tenía como 40 picaduras inflamadas, todas desaparecieron y esas dos quedaron). Ya había pasado bastante tiempo desde ahi, y empezabamos a preocuparnos en serio. Las picaduras segregaban algo como un suero, no era pus ni sangre, era transparente, y había días que sentía pinchazos en la herida.
Rápidamente hicimos un análisis de sangre, y en la puerta, un conocido, llamado Javier, que tenia pocos dientes, muchos tatuajes y un aspecto poco higiénico, dijo: "seguro que es el gusano barrenador, eso te lo sacan y ya está".
El doctor dijo que drenemos la herida para sacar el líquido, y esa misma noche empezamos con la operación: Apretamos, apretamos y apretamos, siempre con alcohol, algodon, gasa, etc. De repente, algo asomó... Bruno no veia, era en la cabeza. La prima y Nacho no podían creer lo que veían, y además, no hacian ningún comentario para no asustar a Bruno. Lo que asomaba era algo extraño, como una colita, hasta que de repente saltó, con jugo y sangre, un gusano (o una especie de larva) de unos 15 mm de largo y 7 mm de diámetro mayor. Era tan alucinante como aterrador, ademas se suponía que en el tobillo tenia otro, o mejor dicho... ¿cuántos eran?
Revolución en la casa, sacamos el otro e inmediatamente los ibamos poniendo en frascos, con alcohol (que luego fueron al laboratorio). Nos instruimos en internet: Resulta que se trataba de una MIASIS CUTÁNEA, generada por el "gusano del ganado" o "gusano barrenador" . Éste gusano, lo pone una mosca en heridas abiertas. Lo mas sorprendente, es que esta larva segrega una especie de antibiótico, por lo cual, la herida no se infecta y el cuerpo no la rechaza.
Al otro dia comenzaron las visitas a los médicos, cirujías menores, ecotomografías, medicación, controles, etc. Assist Card se ocupó de todos los gastos.
Todo resultó bien, tres consultas a diferentes médicos, el último un especialista del tema nos transmitió tranquilidad.
Finalmente, Javier, aquel hombre tan extraño, resultó ser un sabio, era ingeniero mecánico, conocía casi todo el mundo, habia trabajado entre otros lugares en África y en Brasil (sitios donde es común la esta miasis), y ahora estaba hinchado las bolas y también leia el tarot.
Durante nuestra estadía en Arica hicimos algunas visitas a lugares interesantes: Valle de Azapa, donde están las momias mas antiguas del mundo; recorrimos las playas (Arica tiene un clima excelente, se la llama "la ciudad de la eterna primavera", todos los dias 20 grados y a la noche fresquito, como para descansar dignamente); visitamos el Morro, donde se desató la guerra del pacífico entre Perú y Chile y tiene museos y una vista muy buena; fuimos a Tacna (Perú), donde la gente va a comprar ropa, comer, y pasear (es una ciudad muy linda)... Además de comer... nosotros hicimos dos compras fundamentales: El trípode para la cámara de fotos y unos largavistas.
El colo listo para salir de recorrida.
El famoso gusano barrenador.
Domingo 14 junio de 2009:
El momento de la despedida fue emotivo, luego de dos meses teníamos pasaje hacia La Paz para seguir con nuestro viaje. Nos llevamos muchos lindos recuerdos, estuvimos dos meses en casa, Nacho ligó una guitarra de regalo, y unos amigos-clientes nos cedieron sus camisetas de chile, la noche despues de la derrota argentina frente a Ecuador y la victoria de Chile contra Bolivia.
Salimos en colectivo a las 9 de la mañana, y a las 13 estabamos en el límite, a 5000 mts de altura. La subida fue complicada, pero no paso nada grave.
A las 6 de la tarde estabamos en La Paz, contactamos con un couch con el que habiamos hablado tiempo antes y nos hospedó en la casa de su padre, Alfonso. Él, Vicente y Miguel (sus hijos) nos recibieron generosamente y esa misma noche estabamos jugando un partido de volley con ellos y un francés que también se hospedaba en su casa.
Realizamos algunos planes y nos acostamos.
Lunes 15 de junio de 2009:
Salimos a pasear, hicimos compras, quisimos recorrer museos, pero sólo uno estaba abierto, pues los lunes cierran todos por limpieza. Una lástima.
Comimos por ahi, nos mataba la altura y nos tuvimos que tirar a dormir en una plaza.
Volvimos a casa, nos asesoramos con Alfonso y decidimos nuestro itinerario siguiente: Visitar Rurrenabaque.
Una callecita muy linda en La Paz.
Martes 16 de junio de 2009:
Salimos temprano para contratar un tour en bicicleta por el famoso "camino de la muerte" hasta Coroico. Hicimos unas compras para hacer el almuerzo en la casa, pata de cordero en la olla a presión, arroz, papas con provenzal y zanahorias salteadas con manteca y pimienta.
Esa tarde nos invitaron los chicos a hacer escalada en roca. Ellos tenían todo, arneses, sogas, etc. Vicen y Miguel son guias de turismo, sobre todo de montaña, y estan planeando ofrecer servicios de escalada y parapente entre otras cosas. Unos copados.
Salimos un rato con Vicen, y bien cansados nos fuimos a acostar para levantarnos a las 6 de la mañana para hacer el tour.
Miercoles 17 de junio de 2009:
A las 7 estabamos en el lugar de encuentro, nos dieron desayuno, los equipos, nos conocimos con los otros que iban con nosotros (de Francia, Sudafrica, Inglaterra, Brasil, EEUU) y partimos hacia la cumbre, donde comienza la bicicleteada.
El camino fue extraordinario, muy lindo, descendimos cerca de 3000 m en unas horas, el paisaje cambio mucho así como también el clima. De regalo nos llevamos unas remeras y un CD de nuestra aventura.
Cerca del mediodía nos esperaban en Yolosa para almorzar, nos comimos todo, y luego nos tomamos un cole a Coroico. Alli hicimos noche en un albergue boliviano que parecia del servicio militar, bueno como nos imaginamos que es porque ninguno de nosostros estubo cerca de eso.
Pensamos dormir una siesta y levantarnos a la noche, pero nuestro cansancio pudo mas, pasamos de largo hasta las 9 de la mañana del dia siguiente.
Jueves 18 de junio de 2009:
Nos tomamos un colectivo hacia Rurrenabaque, que supuestamente salía a las 13:30, pero salio finalmente a las 17 hs. Subimos, y nos dormimos de nuevo, el viaje duraba 18 hs.
Viernes 19 de junio de 2009:
Llegamos temprano, Rurrenabaque es una localidad que está ubicada al norte de Bolivia, en las orillas del Río Beni, en el departamento (provincia) de El Beni. Desde allí donde se hacen paseos a la parte del Amazonas de dicho país (lo comparte con Perú, Venezuela, Colombia, las Guyanas, Suriname y sobre todo Brasil). Los tours clásicos son dos: Pampas, donde la vegetacion es achaparrada, abundante, hay muchos ríos y animales; y Selva, donde naturalmente, los árboles son de porte mas alto, la vegetación es mas densa y viven numerosas comunidades dentro.
La primera alternativa decidimos hacerla con tour, ya que hay mucho para recorrer en lancha, y luego de lo de los gusanos no ibamos a arriesgar mucho todavía.
Contratamos el más económico, tres dias y dos noches. Salimos esa misma mañana, el grupo era mas o menos, eramos nosotros dos, una parejita de ingleses de 19 años, y dos israelíes. Nosotros nos la pasabamos rompiendo las bolas, tirandole agua a los de atras, tratando de volcar la lancha, simulando que vemos algo exótico y riéndonos cuando todos miraban y no veían nada, y enseñandole versitos a uno de los israelitas:
El Memo y la Meme hicieron un guiso,
el Memo puso la carne
y la Meme el chorizo...
logró repetir despues de varios intentos. El otro se limitaba a repetir "Lameme mi chorizo" y todos explotabamos en risas.Por suerte nos tocó un guia copado, Quique, que se nos prendía en la joda y pensaba lo mismo que nosotros del resto del grupo... ellos eran distintos.
El primer dia fueron muchas horas de viaje, primero en camioneta y luego en lancha. Vimos muchos caimanes (hay dos tipos, uno común y uno negro, este ultimo es mas grande y mas agresivo), pajaros, monos, delfines rosados de agua dulce, etc.
Llegamos al campamento, estaba todo organizado, merienda y cena. Nos tiramos de un columpio al río, nos bañamos un rato y después de cenar nos dormimos.
Sábado 20 de junio de 2009:
El segundo dia nos levantamos tipo régimen militar como a las 8 de la mañana, desayunamos y salimos por los pantanales a buscar anacondas (todo aquel que haya visto la película, no se deje influenciar por Hollywood y el porte de la serpiente).
Caminamos varias horas, cruzando pantanos, aguadas, con el agua hasta la cintura por momentos (los ingleses abandonaron el recorrido). En un momento, cuando todos descansaban, dos guías (Quique y otro de otro grupo) decidieron caminar 20 o 30 minutos mas para buscar mas lejos. Todavía no habíamos visto nada, y obviamente, el colo y nacho se sumaron a la búsqueda (solo a nosotros nos invitaron, ya que no parabamos y estabamos entusiasmados). Después de un rato, el otro guía da con el objetivo, una anaconda de 2,5 mts de largo, un poco camuflada por el temor a sus depredadores naturales (aves y o caimanes). Él fue a buscar al resto del grupo y nosotros seguimos la búsqueda... dijo Quique, "busquen, donde hay una, hay dos". Y asi fue, a los pocos minutos, el Colo encontró otra del mismo tamaño.
Contentos por el hallazgo (no siempre se ven) nos dieron el carnet de profesionales en búsquedad de anacondas, pero como ya teníamos el de campeón del mundo lo rechazamos.
Volvimos al campamento y luego de almorzar fuimos a ver y nadar con los delfines. Habia mucha gente y ellos tenían miedo, no es común tocarlos, pero suele suceder que ellos lo toquen a uno. Como locos, nosotros nos tiramos primero y nadamos mucho. Fuimos picoteados por pirañas (una vez mas, aquellos a los que les guste Hollywood y los dibujos animados, no crean que fuimos devorados... las pirañas eligen carne muerta y de pequeño tamaño) pero salimos intactos.
A la vuelta jugamos un partido de futbol de 8 contra 8, habia de todo, guias bolivianos, extranjeros de todos lados y nosotros dos.
En el campamento, la segunda noche, nos hicimos amigos de otros guias que paraban ahi mismo y fuimos a tomar unas cervezas a otro campamento. Volvimos, y a la cucha.
Domingo 21 de junio de 2009:
Bien temprano nos levantaron, tipo 5 de la mañana, fuimos a ver el amanecer, volvimos a desayunar y despues a buscar el almuerzo. Pescamos algunas priañas que la cocinera (Mabel, una genia) hizo fritas.
Luego de eso, volvimos a Rurre, hicimos un poco de huevo, y armamos la carpa en el patio de la casa de la mama de Quique. Salimos a tomar algo con Quique y unas chicas españolas, voluntarias en comunidades de por ahi, que contactamos por medio del couch.
Después a dormir.
Un "mono ardilla" en el hombro del Colo.
Lunes 22 de junio de 2009:
Aprovechamos para pasear por Rurre, subimos a un mirador y a un bar donde van muchos israelitas, muy bueno. Ademas, por esas cosas de la vida, como había llovido no cobraban entrada. Jugamos al ping pong, nadamos en la pile, hinchamos las bolas, admiramos la espectacular vista, y nos vimos con los dos que habiamos conocido en el tour.
Bajamos y nos encontramos con Quique, él nos había ofrecido visitar una gente conocida que queda cerca del Parque Nacional Madidi (Selva). Esa segunda noche la hicimos en un camping que nos cobraba bastante barato (5 pesos argentinos por los dos), para no hinchar las bolas.
Martes 23 de junio de 2009:
Tipo 9:00 am nos encontramos con Quique al otro lado del Beni, en una localidad llamada San Buenaventura (depto de La Paz). Tomamos un colectivo y caminamos una hora hasta llegar a la estancia. Conocimos a la gente de ahi, muy humilde, de pocos recursos, pero con un corazón enorme. Su casa era de madera, hecha a mano, pura y exclusivamente con materiales de la selva. Ellos afirman que los que tienen conocimientos suficientes, pueden vivir tranquilamente de lo que brinda la naturaleza (tiene medicina, alimento, materiales, y libertad). Nos dejaron armar la carpa y salimos a caminar. El paseo de tres horas fue emocionante, el camino era bastante cerrado, vimos muchos animales, insectos, plantas, semillas raras, una pequeña plantacion de coca, arroyos, cosechamos bananas y volvimos.
Cenamos, y muertos, nos acostamos temprano.
Miércoles 24 de junio de 2009:
Llovía mucho, y tanto Quique como el paisano, recalcaban lo peligroso de salir en esa situación. Nos quedamos paveando, tomando mate y haciendo artesanías con las semillas que habíamos recolectado.
La vuelta fue genial, supuestamente un colectivo pasaba cerca de las 15 hs, asique caminamos de nuevo 1 hora, con lluvia, hasta la ruta, pero decidimos no esperarlo y caminar. Posiblemente se retrasen por el clima y no podiamos quedarnos bajo la lluvia.
Fuimos hasta una estancia cercana (a media hora) y le pedimos para quedarnos ahi esperando. Entre tanto pasaron varios camiones y camionetas, pero ninguno nos llevó. Se hacía de noche, nosotros teniamos pasaje al otro dia temprano desde Rurre, y había una comunidad a 3 hs. Decidimos caminar hasta allí, previendo la posibilidad de seguir caminando al dia siguiente.
Una vez que llegamos a la comunidad, ya de noche y aún con una garuga, un camion de combustibles nos dejó subir arriba del tanque que tenia como un enrejadito, y viajamos ahi hasta San Buenaventura, luego de 6 hs. Cruzamos de nuevo el Río Beni y estabamos en Rurre.
Cenamos una sopa y pasamos la noche en la casa de una amiga de Quique.
Jueves 25 de junio de 2009:
A las 11 de la mañana estabamos tomando nuestro colectivo de regreso a La Paz. Al mediodía paramos a comer e hicimos pedazos dos platos cada uno, de asado con arroz y mandioca. Genial.
A la tardecita paró el colectivo en una localidad donde vendian mandarinas y naranjas a precios realmente económicos: una mandarina, 10 centavos de peso argentino. Una ganga. Se podrán imaginar cómo le entramos a las mandarinas.
El viaje, de 18 hs, nos consumio todo el dia.
Viernes 26 de junio de 2009:
Llegamos temprano, ibamos a parar en la casa de Alfonso nuevamente, ya que teniamos cosas que habíamos dejado y ademas no había drama. Luego de revisar mails, tomar mate en la plaza, para no joder temprano, fuimos. Charlamos un rato, y cerca del mediodía, nos encontramos a Cappe en el Chat. Cappe es un compañero de Nacho de la facultad, amigo, y por extensión y por haber viajado a Trelew, amigo de Bruno y del resto de los chicos. Desde hacía tiempo estaba la idea de encontrarnos en La Paz, para seguir el viaje juntos. Él ya estaba en la terminal, y a los 20 minutos estabamos charlando y tomando mate en la casa de Alfonso.
Luego de almorzar salimos a pasear, hicimos compras y cenamos el menú ideal: Pollo en la calle con papas. Compramos uno hecho al espiedo y lo comimos en unas gradas de un anfiteatro.
Mas tarde, también esperabamos encontrarnos con Charlotte, nuestra amiga que habíamos conocido en Tarija, y ahora estaba en La Paz. La llamamos, y combinamos un lugar de encuentro.
Esa noche tomamos unos vinos en casa de Alfonso, y empezamos a planificar nuestro viaje, entre los cuatro, al Titicaca.
La Paz vista desde "el alto".
Sábado 27 de junio de 2009:
Aprovechamos la mañana, porque Charlotte tenia un curso de capacitación, para ultimar detalles. Decidimos salir en colectivo a Copacabana cerca de las 15 hs. Llegamos de noche, buscamos alojamiento barato, salimos, comimos, tomamos unas cervezas y nos acostamos.
Copacabana es una ciudad ubicada en una peninsula del lago Titicaca. Resulta, que como el itsmo de dicha península está del lado de Peru (el lago lo comparten, como la península), para llegar desde Bolivia hay que cruzar en balsa un tramo cortito. Además de esto, en el lago, entre otras islas, están la isla del sol y la isla de la luna.
Domingo 28 de junio de 2009:
A las 8:30 tomamos una lancha hacia la Isla del Sol. El paseo es muy lindo, el clima es frío y seco en esta época del año, y la isla maravillosa. Buscamos un lugar para acampar, en la costa se puede armar la carpa sin pagar nada, pero no te permiten encender fuego. Es medio confuso, porque hay gente que te dice que si, pero despues pasan cobrando multas.
Esa tarde recorrimos parte de la isla, hay muchas ruinas, construcciones para adorar a los dioses, templos, mesas de sacrificio, etc.
Una niña nos ofreció contarnos un poco acerca de la historia a cambio de una propina, y eso hicimos.
Volvimos y armamos el campamento, comimos un guiso de arroz que hizo Cappe en el calentador a kerosén, y a la noche cayó bastante gente, se hizo finalmente un fogón clandestino, guitarra, y tomamos unos vinos, un tequila que nos había regalado Willy (amigo de Nacho de la facu) y una petaquita de Slivovitza (una regalo que trajo Bruno de República Checa).
Despues de eso... a dormir.
Lunes 29 de junio de 2009:
Despedimos a Charlotte que se había rateado de su trabajo, pero con permiso, boludeamos toda la tarde. Nos metimos al lago, un frio de recagarse, Cappe no se metió, y despues nos tiramos al solcito que estaba genial.
A la noche, de nuevo cayo bastante gente, hicimos unas mandiocas hervidas, con provenzal y mayonesa (una delicia). De segudno plato, unos fideos con una salsa de tomate y jurel (Una cagada). Cappe y Bruno comieron bastante, Nacho le esquivó.
Luego, también con guitarra, pero esta vez, con un te con caña que habian traido unos chicos de Francia e Italia, que además hacían malabares con fuego y swing, pasamos parte de la noche. Ellos se fueron temprano y nosotros nos acostamos... para calentar nuestro cuerpo, tomamos unos tragos de singani, una bebida boliviana. (bastante fulera).
Los muchachos nos sacaron de un apuro, nos quedamos sin kerosene y no se consigue en Bolivia, ya que se usa como solvente para la producción de cocaína. Ellos, por suerte, nos pasaron un poco del alcohol que usaban para sus malabares y pudimos cocinar.
Martes 30 de junio de 2009:
Desarmamos el campamento y regresamos. Ahi comenzó nuestra desilusión, nos cobraron 20 pesos bolivianos el pasaje en lancha (cuando el de ida, nos lo dejaron a 12.50). Luego, el barquito hacía una escala en la parte sur de la isla (nosotros estabamos en el norte) de 1 hora. Claro, para bajar del muelle, tenias que pagarle a la comunidad 5 bolivianos por persona para pisar la playa. Obviamente, estaban todos re calientes y casi nadie pagó, a pesar que 5 bolivianos son aproximadamente 3 pesos argentinos.
Nos quedamos en el muelle tocando la guitarra y ahi nos conocimos con Matthews, un chico inglés que andaba solo y se unio al grupo.
En la segunda parte del viaje, los lancheros nos ofrecieron ir a las islas flotantes... cosa que nos pareció rara porque las "islas flotantes" estan en Puno (Perú), tambien en el lago. Además, también nos querian cobrar otros 4 bolivianos. Menos mal que no fuimos, tiempo después nos contaron que los cimientos de dichas islas se ven a simple vista desde la lancha.
Al llegar a Copacabana nuevamente, buscamos un hostel para cuatro. Pretendiamos salir esa misma tarde hacia Puno, pero un paro de transportes lo impedía.
Miércoles 1 de julio de 2009:
Nos levantamos y desayunamos unos te, naranjas, yogurt, pan y queso. Tomamos el cole a las 9 de la mañana y salimos rumbo a Puno. La frontera la tuvimos que pasar caminando y cambiamos de coche dos veces.
Una vez allí, decidimos almorzar por 3 soles (cerca de 3.70 pesos argentinos), hacer compras, llamadas telefónicas, chequear los mails, y prepararnos para salir a Cusco (o Cuzco) esa misma noche y dormir en el colectivo.
Jueves 2 de julio de 2009:
Llegamos bien temprano, tomamos unos mates en la terminal, buscamos informacion para conocer Machu Picchu, hospedajes, etc.
Decidimos tomarnos ese día para descansar, pensar y organizar bien. Conseguimos hostel barato e información para hacer otro trekking que no sea el camino del Inca (hay que pagar mucho y reservarlo con mucha anticipación) para llegar sin pagar al Machu Picchu. El hombre del hostel nos proporcionó esos datos, y el mapa.
Hicimos las compras correspondientes, organizamos los menúes diarios, las mochilas, separamos las cosas, dejamos algunas en el hostel y nos acostamos.
Viernes 3 de julio de 2009:
A las 4:30 de la mañana nos esperaba un colectivo hacia Mollepata, lugar donde comenzaba el camino. Desayunamos allí y arrancamos. El primer tramo, caminatas sobre rutas de ripio, cruzando pueblitos y casas, comunidades, y bastante gente. De a poco nos metíamos en la montaña. Ese día subimos de 2900 m.s.n.m. a 4200 m.s.n.m. y e hicimos noche en 3900 m.s.n.m. Tardamos 10 hs en llegar, ibamos despacio, se sentía la altura y cada tanto parabamos para comer algunas frutas secas, almorzar pan o galletas con atun, y cargar agua de los arroyos y caidas (agua pura y potable).
Lo común y lo que hace la mayoría de la gente, es contratar un tour, con mulas que llevan los equipos y asi poder caminar con una mochila pequeña. Nada de eso, nosotros llevabamos todo, mochila grande, carpa, bolsas de dormir, comida, agua, y ningún guía ni cocinero. No nos hacemos los he-man, sólo que despues de ver cómo te despiertan a la hora que a ellos les parece, para desayunar, y salir, e ir a ritmo de otros, preferimos hacerlo por nuestra cuenta, bien tranquilos.
Esa noche llegamos a la base del Salkantay, uno de los nevados mas altos de Perú, con 6270 m.s.n.m. e hicimos noche ahi. El lugar era ideal, un arroyo cerca, abundante leña, camping gratuito y se podia hacer fuego. Cocinamos lentejas con arroz en un guiso montañés.
Algunos guías se vinieron a la fogata y nos convidaron con té con caña, también un suizo que le hubiese encantado hacer eso pero estaba solo.
Primer dia. Saliendo
Matthews, Nacho y Cappe último. Bruno, con el estandarte, toma la fotografía.
Foto del campamento, fogata, guias, Matthews y la carpa.
Sábado 4 de julio de 2009:
Nos levantamos tipo 5, encendimos el fuego y desayunamos te, avena con chocolatada, algunas frutas secas y pasas. Cargamos las botellas, desarmamos campamento y salimos nuevamente.
El segundo día también fue pesado, subimos de 3900 m.s.n.m. a 4650 m.s.n.m. en 5 hs. Lo mejor de todo, que las proximas 5 hs hasta el proximo campamento eran en bajada. El paisaje allá arriba era excepcional, roca, glaciares en la montaña, vimos desprendimientos, nada de actividad biológica y animal, los arroyos congelados (fluyendo agua por debajo de la escarcha).
La bajada se noto en el oxígeno, en las rodillas y en el paisaje. Poco a poco, todo se fue tornando verde, selva, clima mas húmedo y cálido. Llegamos al campamento en un lugar cerca de una comunidad llamada Challway (2850 m.s.n.m.). El camping era de una familia, que no cobraba, pero te invitaba a comprarles algo de la proveeduría. No necesitabamos nada, pero compramos unas gaseosas como premio.
Cenamos arroz con queso y nos acostamos, estabamos muertos.
Vistas del nevado Salkantay. (6270 m.s.n.m.)
Cappe con calor. Mas lejos, Bruno y Matthews.
Por fin en el hito en altura. 4650 m.s.n.m. (Cappe, Matthews, Nacho y Bruno)
Esta vez salimos mas tarde, teniamos un dia tranqui, de 6 hs en bajada. A pesar de habernos levantado a las 7, desayunamos bien, cargamos agua, desarmamos campamento y nos largamos a caminar a eso de las 9. Ese dia fue tranqui, nada extraordinario, el paisaje era muy lindo y mucha vegetación.
Llegamos a un lugar llamado Playa, donde había de todo, nuevamente caminos de autos, negocios, mucha gente, pero no había playa... una desilusión.
Armamos campamento, Cappe y el Colo dieron un paseo, y Matthews y Nacho se quedaron haciendo huevo. Cocinamos unos fideos con tuco con carne, vimos un chancho comiendo a la luz de la luna llena (de lo mas romantico del viaje) tomamos un vino y nos acostamos.
Un poblado que había por ahi...
Cappe y el Colo. De fondo, un valle interminable.
Salimos temprano, nos esperaba un nuevo largo día despues del recreo del día anterior. Ni bien salimos, encontramos una excepcional cascada con una pileta abajo, donde aprovechamos para refrescarnos y lavarnos un poco (imaginen...). Cappe, una vez mas, no se metió.
Seguimos caminando y el entorno nos dio de lo mejor del recorrido... naranjas, limas dulces, bananas, paltas, y agua. Esa mañana fue genial, llegamos cerca de un lugar que se llama Santa Teresa, donde hay que tomar un camino de autos, para seguir caminando hacia una represa hidroeléctrica. Ese camino también era muy interesante, todo el tiempo bordeando un río, caminando por la colina de una montaña y viendo cascadas a lo lejos.
Llegamos finalmente a la hidro, había mucha gente, ahí se toma un tren para hacer el ultimo tramo. Almorzamos dos platos cada uno de asado frito y arroz que cocinaba una señora con mucho amor, y, naturalmente, seguimos a pie. Nos quedaban las últimas 3 hs de caminata, por encima de las vias del tren, para llegar al camping "Puente Ruinas", a los pies del cerro Machu Picchu. Llegamos con un poco de lluvia, armamos el camping, comimos arroz y trigo en su version clásica de guiso montañés, y nos dormimos. Al otro dia, sabíamos que para encontrar un lugarcito para subir al cerro Waina Picchu, teniamos que salir temprano.
Mucha gente con mulas hacía el mismo camino que nosotros,
llevando mercaderia y equipaje de otros turistas
Martes 7 de julio de 2009:
A las 3 a.m. estabamos todos levantados, armamos una pequeña mochila con comida para el almuerzo, unas botellas de agua, desayunamos un te y partimos.
La subida empieza con unas escaleras interminables, de importante pendiente, mayor a 45°, la gente corriendo para subir y llegar primero. Nosotros le metimos pata, y lo que por lo general se hace en una hora, lo hicimos en media. Arriba era todo un escándalo, era todavía de noche, mucha gente, y muchos peleando para entrar, para comprar la entrada, los organizadores desbordados, un quilombo (y eso es asi todos los días). Nosotros teníamos que comprar nuestras entradas porque no teniamos guia. Finalmente lo conseguimos, entramos y veiamos que la gente seguía corriendo. Preguntamos: "¿a donde van?", y nos dijeron: "A sacar número para subir al Waina Picchu. Hay dos turnos de 200 personas, si llegan a tiempo, tal vez consigan uno para las 7 de la mañana, la mayoría pide turno para subir a las 10."
Nos apuramos y llegamos, sacamos los turnos del 191 al 194, una suerte terrible.
Subimos cerca de las 8, porque cada uno tenía que registrarse, y luego de unas escalinatas estabamos en la cima, bastante alto. Luego dimos una vuelta rodeando el cerro, pasamos por el templo de la luna, y volvimos a las ruinas. Dimos un paseo, colándonos en las explicaciones de los guías y cerca de las 3 de la tarde bajamos.
Todas las construcciones nos parecieron muy lindas, la vista, etc.
De vuelta en el campamento, nos bañamos en el río... Cappe NO se metió. Cenamos "arroz a la Machu Picchu". Es un arroz salteado, con ajo, bastante cúrcuma, caldos y se sirve en un plato con palta trozada en cubos.
Miércoles 8 de julio de 2009:
Nos levantamos tranqui, desarmamos el campamento y, caminando ya descansados, volvimos a la hidro haciendo el camino que nos había llevado 3 hs, en 1:50, pensando en los asados de aquella señora. Comimos allí, y regresamos a Cusco en tres tramos en distintos buses.
Llegamos de noche, el viaje fue agitado, mucha velocidad, subidas, bajadas, y muchas curvas y contracurvas. Todos descompuestos, llegamos al hostel y nos acostamos.
Jueves 9 de julio de 2009:
Día de recuperación y de hacer huevo, charlamos con la gente, y nada productivo.
Viernes 10 de julio de 2009:
Despedimos a Matthews, y boludeamos por Cusco, paseamos y a la noche salimos con amigas y amigos del hostel.