Seguimos recorriendo Tarija para disfrutar mas de su parte gastronomica (gastroeconómica). Muchos conocen bien a Bruno, tres licuados al hilo: papaya, frutilla y frutilla/papaya; un jugo de zanahoria; un tamal, arroz a la valenciana, masaco de platano frito (es como una tortafrita de banana pisada con queso), salchipapa, hamburguesa con papafritas, empanada de queso, y para rematar un chegusan de chancho.
Esa noche partimos con Charlotte al observatorio astronómico de Tarija. Uno de los mas importantes del hemisferio sur. Hicimos algunas pobres observaciones (estaba nublado y había luna llena), vimos fotos, hicimos muchas preguntas, y empezó el duelo colitis vs Bruno (en algunas ocasiones gano ampliamente la primera, que a veces jugaba de local).
Martes 7 de abril de 2009:
Para el Colo fue martes 13. Arroz blanco, queso y te. Para Nacho, todo normal (no iba a dejar de comer fraccionado todo lo que había comido el colo el día anterior). Comienzan los planes para visitar Uyuni, averiguamos algunas cosas, etc. Como ese día no nos íbamos, y el próximo (miércoles) había pronosticado un paro de transportes, planificamos la visita al salar con Charlotte el fin de semana.
Nada extraordinario, salimos a dar unas vueltas y nos acostamos.
Miércoles 8 de abril de 2009:
Tempranito armamos las mochilas para desprendernos de Javier y su familia. Caminamos hasta la terminal, dejamos el equipaje grande y compramos los pasajes a Tupiza (camino hacia Uyuni) para esa tarde. Hicimos compras, organizamos la ida de Charlotte para el viernes, nos despedimos y nos fuimos.
Jueves 9 de abril de 2009:
Llegamos a Tupiza a las 6 a.m. aproximadamente. Averiguamos muchas cosas: próximo pasajes, travesías, etc. y partimos a las 11 a.m. a Uyuni junto a un grupo de israelitas, una chica de Francia y unas australianas. Charla, guitarra y tamales (que para sorpresa de los israelitas estaban hechos de carne de cerdo).
A las 6 de la tarde estábamos en Uyuni.
Este pueblo solio vivir de la producción de sal durante mucho tiempo, una amplia red de ferrocarriles que ahora están tirados cruzaba la zona y llegaba a Chile. Actualmente la actividad principal es el turismo y solo una fracción vive de la extracción de sal. Es una ciudad altiplánica de muy difícil acceso (caminos para 4x4), lejos de otras ciudades, y a una altura mayor de 3000 m s.n.m.
Ahí la mayoría de las casas de turismo ofrecen excursiones guiadas al salar y a algunos Parques Nacionales. Todas ofrecen lo mismo, todas con un precio muy parecido (depende de la calidad del servicio, sobre todo la comida que te sirven, pero principalmente la procedencia del turista).
Averiguamos todo, señamos los 3 pasajes y conseguimos un hostel para pasar la noche.
Esto es sencillo. El turismo de esa zona no esta pensado para argentinos (ni tampoco israelíes). Nos resultaba caro. Pero como no teníamos opción, decidimos (al ver que no había hostels con cocina) comer nuestras típicas comidas de viaje: Arroz con caldo y cubos de sabor cocido en la olla con el calentador eléctrico. Es un asco, el calentador es un hervidor de agua para usar en el termo (es una resistencia que se sumerge en el agua), no es para cocinar. Pero como todo, se adapta a las necesidades. Gracias a un solo enchufe cargamos todas las baterías y cenamos.
Viernes 10 de abril de 2009:
Dada la semana santa teníamos un problema. No teníamos suficiente efectivo para pagar el tour. Era feriado y tanto el banco como el cajero estaban cerrados. No había muchas alternativas. Usamos el ultimo recurso. La tarjeta de crédito de Ricardo (pero solo para pagar una parte).
Llego Charlotte, nos acomodamos en el hostel y resuelto el problema de la plata salimos a cenar. Una vez mas, el mismo problema. En la semana santa nadie sirve carne de llama, que era lo único que queríamos comer. Por suerte dimos con una señora que nos sirvió igual el plato: Bife de llama con quinoa (es un cereal andino que crece solo sobre los 4000 m s.n.m. y con clima seco exclusivamente) y salsa de tomates. Muy rico. Tomamos una cerveza, jugamos a las cartas y nos fuimos a dormir.
Obviamente, el hostel era para dos, pero como todo, se adapto para que entremos los 3 por el mismo precio.
Con Charlotte en la habitación para 2 (3)
Sábado 11 de abril de 2009:
Luego de unas piruetas para evadir la GESTAPO Boliviana, logramos escapar hacia donde nos esperaba la camioneta. Allí nos juntamos con unas rosarinas que habíamos conocido el día anterior cuando esperábamos a Charlotte. Ellas nos reconocieron argentinos porque en el aburrimiento de la espera decidimos ofrecer pasajes a viva voz para una empresa que estaba ubicada en el lugar.
Eramos cinco hasta que llego Samuel. Un chico de Francia que no hablaba otra cosa que francés.
Comienza el tour:
Uyuni es el salar mas grande del planeta, con mas de 12000 Km2. Además, en las cercanías hay diversos atractivos como el Cementerio de trenes, un hotel hecho de ladrillos de sal, las fabricas de sal, islas de rocas con cactus (Cardones, algunos de mas de 10 mts y 1000 años de antigüedad), fumarolas (geiser permanentes), volcanes, montañas y lagunas con flamencos.
Ese día visitamos el cementerio, la fabrica de sal, el salar, el hotel y una de las islas. A la tarde llegamos a un hostel, subimos un cerro pequeño con Charlotte y Samuel, cenamos, tomamos mate, etc.
Paveando... (Nancy observa el fenomeno)
Segundo día del tour. Salimos cerca de las 7 de la mañana después de un abundante desayuno. Como no podía ser de otra manera, habiendo sobre la mesa pan, manteca, dulce de leche, mermeladas varias, y huevo revuelto, Bruno hizo todas las mezclas posibles, abundantes y violentas (como por ejemplo, huevo con dulce de leche).
Ese día no fue el mas atractivo: Muchas horas de camioneta, poco avistaje (un árbol de piedra, que no es un árbol, pero es de piedra). Almorzamos en la laguna de los flamencos, abundantes tallarines, churrascos, y ensalada.
A la tarde llegamos al segundo hostel, donde haríamos noche. El colo no daba mas, le resurgió la descompostura y quedo tirado sin poder hacer nada. Una de las chicas rosarinas también se sentía mal, debido a la altura y las horas en coche. Debido a eso, Charlotte, Samuel y Nacho salieron a caminar por ahí, un par de horas. Hacia frío, y caía agua nieve, pero había suficiente abrigo. Mas tarde, después de un vinito, nos fuimos todos a dormir.
Tercer día de tour. A las 5 de la mañana estábamos todos arriba. El colo arranco temprano con un chiste, a lo que todos dijeron: “volvió el colo, ya se debe sentir mejor”. Ese día nos quedaba para ver las fumarolas, una lagunita de aguas termales, volcanes activos (los vimos desde 40 km), piletones humeantes de actividad volcánica (de cerca), las ultimas lagunas y el atractivo de superar los 4900 m s.n.m.
A las 10 de la mañana estábamos en la frontera con Chile. (detalle: es la única frontera que conocemos que cobren por hacer el sellado del pasaporte. La excusa es que no es una frontera comercial y no tienen recursos del gobierno para mantenerla abierta, por lo que, como es exclusiva para el turismo, hay que ponerse con 20 bolivianos. La conclusión nuestra es que, como no es comercial y es exclusivamente para el turismo, aprovechan la volada para cobrarles 20 bolivianos a todo el mundo.)
Allí nos despedimos de Charlotte y las chicas de Rosario que volvían a Uyuni. Sam y nosotros dos seguíamos a San Pedro de Atacama.
Tomamos un colectivo que tardo mucho en llegar, cruzamos la frontera y llegamos a San Pedro. Pasamos la tarde tratando de establecer un contacto con gente del Couch pero no lo logramos. Averiguamos por las excursiones al desierto, pero eran exageradamente caras e inalcanzables para nosotros (Chile es uno de los países que nos han resultado mas caros), asi que establecimos un contacto con un coucher de Calama (a 1 hora aprox de San Pedro) y tomamos el colectivo con Sam.
Allí nos encontramos con Eduardo y Gabriel, que nos recibieron en su casa a los tres. Charlamos mucho, tomamos unas cervezas, nos prestaron una pieza con baño y una cama de dos plazas que fue uno de los mayores relajos del viaje.
Cuando nos levantamos ellos no estaban, comimos algo, miramos unas pelis. Sam se fue y nosotros nos quedamos esperando a los chicos a que vuelvan del trabajo para ir a hacer un asado a la casa de Cesar, un amigo de ellos. Los muchachos eran muy abundantes para comprar: Cervezas varias, ron, vino, carne y verduras para las ensaladas.
Hicimos el asado entre todos, charlamos de todo tipo de cosas, fútbol, política, etc etc. Una noche muy agradable. Volvimos a casa y morimos con la idea de levantarnos a las 7 de la mañana con ellos, para irnos a hacer dedo a la ruta en dirección Iquique.
11 de la mañana.
Nacho - Che, se nos hizo tarde… ¿que hacemos?
Colo – Nada, comamos y vemos.
A la 1 del mediodia estabamos caminando hacia la salida. Largo trecho, pero fundamental. Por suerte nos vio Cesar en la ruta y nos acerco hasta la salida (en realidad, hasta la mina Chuqui Camata que esta alejada de la ciudad, una de las mas grandes de cobre del mundo). Ahí hicimos dedo hasta las 5 de la tarde. Un hombre nos levanto hasta un cruce y otro (Cristian) nos llevo hasta Iquique (previo paso por una ciudad costera donde nos invito un jugo y un sándwich.
En Iquique ibamos a hacer la carpa en la costa, pero charlando con un hombre que era sereno en un restaurant en construccion, nos invito a pasar a armar la carpa en la terraza. Al otro dia, almorzamos, Bruno mojo los pies en el pacifico y salimos caminando hasta la ruta.
En la seccional de carabineros nos levanto un camionero en un volvo gigante. Despues de 7 horas de viaje llegamos a Arica, donde nos esperaba Vaninna con Alexis (la prima del colo y su hijo de 7 años).
Cenamos unas hamburguesas, hablamos largo y tendido y comenzo nuestra estadia sedentaria en Arica.
Playa de Iquique.
Duna "el dragon", a la salida de Iquique.